Donde la Sanidad está

Publicado en 26. Abril 2019 / , , ,

La historia de Lara, voluntaria en Africa Mercy

Es difícil caminar a lo largo de las salas de cubierta del hospital y no dejarse cautivar por las actividades y los eventos que toman lugar allí. El corazón de lo que hacemos, y el corazón de Dios, vive en la Cubierta 3 donde se encuentra el hospital de Mercy Ships.

Puede encontrarse con las miradas de aquellos que han recibido sus operaciones y se están preparando para regresar a su hogar. Su alegría es contagiosa e inspiradora. Se les puede escuchar caminando por los pasillos, cantando y bailando.

También puede encontrarse con las miradas de los recién operados y, si uno tiene suerte, puede presenciar su reacción cuando ven por primera vez a su cuerpo renovado después de la cirugía. A pesar de que están adoloridos, su alivio es abrumador y su alegría a menudo es contagiosa para el deleite de las enfermeras y otros pacientes.

Si usted pudiera captar sus ojos, podría encontrarse con las miradas de aquellos que acaban de ingresar al hospital, quienes están cerca de encontrar la esperanza mediante sus propias cirugías. La vergüenza y preocupación es evidente en sus ojos, pero también se les ve esperanza en ellos. En las camas frente a ellos, pueden ver a pacientes que ya han experimentado lo que ellos están a punto de encontrar.

He llorado con todas mis fuerzas a bordo del Africa Mercy, pero también aquí algunas de mis lágrimas fueron las más felices de mi vida. Hay algo tan hermoso en dejar que las actividades diarias, las presiones y el estrés desaparezcan, y mirar el mundo a través de los ojos de Dios, para ver a quién Él ve y cómo Él los ve.

Tengo que decir que estoy verdaderamente bendecida. Vivo en un lugar donde puedo ser parte de la esperanza y la sanidad, aunque no pertenezco a la profesión médica. Vivo en un lugar donde es imposible no ver a Dios manifestándose en milagros si uno se toma el tiempo para mirar.

Tengo la bendición de tener el placer y el honor de trabajar aquí con estas personas. Trabajo junto a algunas de las personas más inspiradoras, y para una organización que se esfuerza por amar y cuidar a quienes más lo necesitan, no solo físicamente, sino también emocional y espiritualmente.

Tengo la bendición de tener el privilegio de ver la vida de nuestros pacientes transformada por dentro y por fuera.