Parece que las estaciones han pasado volando, ¡y el calor del verano ya está aquí! Este año ha estado lleno de momentos alegres de esperanza y sanidad.

 


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Y tenemos mucho que agradecer, incluido el regreso del Africa Mercy® a Senegal y la celebración de la tan esperada primera visita del Global Mercy® a África. Hoy, los pacientes están recibiendo cirugías que les cambian la vida, los médicos y enfermeros locales están ampliando sus conocimientos, y las vidas se están transformando para siempre.

Y todos estos reconfortantes logros son gracias al apoyo dedicado de nuestros compasivos amigos, socios y voluntarios. Juntos, unidos bajo el estandarte de la sanidad, se restablece la vista, se extirpan los tumores y el futuro vuelve a estar lleno de posibilidades.

Al frente de este año de celebraciones se encuentra el nuevo director general de Mercy Ships, Gert van de Weerdhof, que comparte su entusiasmo por el futuro, diciendo: “Estoy agradecido de haber experimentado de primera mano el increíble trabajo que Mercy Ships está llevando a cabo en estrecha colaboración con voluntarios profesionales de todo el mundo, nuestro personal en las oficinas globales y nuestros socios africanos. Ha sido un honor asumir el papel de director general de Mercy Ships y ser testigo de cómo tantas vidas han cambiado para siempre. Gracias por formar parte de este viaje: lo mejor está por llegar”.

Nosotros también esperamos todo lo que está por venir y agradecemos las oraciones y las amistades que hemos recibido mientras seguimos llevando esperanza y sanidad a los que más lo necesitan: a los que son como Hounsigbo.  

Espero volver a ver

Imagínese que desarrolla una enfermedad que le roba lentamente la vista. Su mundo se vuelve brumoso y oscuro hasta que ya no puede ver nada, dejándole como una carga para sus amigos y familiares.

Para muchas personas, afecciones como las cataratas se corrigen mediante una rápida y sencilla cirugía ambulatoria. Pero para los que viven en el África subsahariana – donde los médicos y el personal de enfermería son escasos – estas operaciones son casi inalcanzables.

Cuando Hounsigbo desarrolló cataratas, esta era la realidad a la que se enfrentaba. Sin su vista, la independencia de Hounsigbo fue despojada, dejándola totalmente dependiente de su familia – especialmente de sus nietos – para sobrevivir. Su vida de trabajadora se convirtió rápidamente en una carga.

Pero gracias al apoyo de nuestros dedicados socios, Mercy Ships pudo ayudarla a recibir la cirugía que tanto necesitaba. Tras una exitosa operación para devolverle la visión, las enfermeras le quitaron los vendajes y Hounsigbo pudo ver por primera vez en años. Se rió en voz alta y corrió a abrazar al médico.

“Me han dado la gracia de volver a vivir”, compartió.” Gracias, y que Dios los fortalezca a todos para ayudar a más personas como yo”.

Hay tantas historias como la de Hounsigbo para compartir y aún más para contar. Y hoy, con la incorporación del Global Mercy a nuestra flota, nuestra capacidad de cambiar vidas se ha duplicado con creces.

Pero esto sólo es posible con la dedicación de nuestra tripulación voluntaria y el apoyo continuo de nuestros compasivos socios. Gracias a su fidelidad, la gente se está sanando, se está recuperando la esperanza y se están renovando vidas.

Al leer este número de Waves of Mercy, esperamos que se sienta animado por las historias de esperanza y sanidad.

“Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el SEÑOR—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza”.

– Jeremías 29:11