La Historia de Fatimata:

Khady estaba muy emocionada ante la perspectiva de ser madre, y cuando su hija nació, fue amor a primera vista. Lamentablemente, no todos sentían lo mismo por su pequeña. La gente del pueblo donde vivían frecuentemente se reían del labio leporino de la bebé Fatimata, quebrantando el corazón de su madre. Esta cruel burla resultó en que Khady pasara más y más tiempo en casa, sola con su hija.

Como cualquier madre, el deseo de Khady es que Fatimata tenga las oportunidades que nunca pudo, como asistir a la escuela. Pero, las burlas y comentarios crueles e imprudentes que la joven Fatimata tendría que tolerar, hicieron que este sueño pareciera imposible — hasta que encontraron la esperanza.

Khady escuchó por primera vez de la llegada de Mercy Ships a Senegal en una estación de radio local. Ella confiaba en el mensaje de esperanza y sanidad que había escuchado en las noticias y visitó el centro de la ciudad más cercano, donde los voluntarios médicos estaban haciendo la selección de los pacientes. Después de esperar en la fila, Fatimata se reunió con las enfermeras y pronto se le dio una cita para ver a un cirujano a bordo del barco hospital el Africa Mercy.

Unas semanas antes de la operación, las dos viajaron más de 300 millas hasta la Extensión de Pacientes Externos del Hospital Mercy Ships, también conocido como el Centro HOPE.

“Cuando llegué al puerto y vi al Africa Mercy frente a mí, mi mayor esperanza era ver a mi hija sanada y que la cirugía fuera exitosa”, dijo Khady

La cirugía fue un éxito, y 24 horas después, Fatimata estaba en pie. Poco después, la niña pudo regresar al centro HOPE con la instrucción de reportarse al barco para un chequeo programado a mediados de semana.

La niña pasó varios días recuperándose de la cirugía, pero pronto estuvo lista para regresar con su familia. Empezaron su viaje de regreso a casa sólo 26 días después de llegar al Centro HOPE. Aunque Fatimata no recuerde el tiempo que pasó en Mercy Ships, Khady sabe que la sanidad que tuvo lugar durante su corta estancia en el Africa Mercy durará toda la vida.

“Siempre recordaré a Mercy Ships y a la gente del Centro HOPE, especialmente a los que se hicieron amigos de Fatimata”, dijo Khady. “Recordaré el ambiente y la compasión y el amor de aquellos que nos atendieron”.